domingo, 30 de diciembre de 2007

Guerrilla en Chile

En momentos en que el mundo observa expectante la posible entrega de secuestrados por parte de las FARC, cuesta entender como un grupo guerrillero ha logrado mantener a un país tan importante como Colombia bajo el yugo de la violencia terrorista por tanto tiempo.

Las historia reciente de Chile muestra que desde 1999 existe un serio movimiento de carácter terrorista, aparentemente conformado por mapuches, y que hace de las suyas en la región de la Araucanía, sin que hasta la fecha se haya logrado llevar a la justicia a sus cabecillas. Los delitos que han cometido van desde los incendios de predios hasta el ataque con armas de fuego a vehículos repletos de turistas.

La labor del estado para terminar con estos grupos ha sido derechamente pobre y la acción de las policías ha resultado ineficiente. La policía de Investigaciones, como sucedía antaño, ha retomado su perfil de cuerpo al servicio del régimen gobernante y como resulta políticamente incorrecto ejercer la acción de la ley contra las etnias llamadas originarias, esta Institución ha quedado de manos atadas; por otra parte Carabineros, cuerpo policial de excelencia y prestigio en Chile, ha sufrido la permanente presión por parte del Gobierno Socialista, lo que se ha traducido en sanciones y bajas a muchos de sus efectivos cada vez que intentan hacer cumplir la Ley; muestra de lo anterior son los asesinatos a mansalva que han ocurrido durante el 2007, como resultado de la total falta de respeto de parte de la ciudadanía hacia estos servidores públicos. Aún esta en la memoria de muchos Chilenos cuando el entonces Presidente Lagos descabezó el alto mando de esta Institución con el objeto de poner al mando de esta policía a uno de los regalones del progresismo, el General Cienfuegos.

Vistos lo hechos relatados y tomando la triste experiencia de lo vivido por Colombia, no se puede entender como una coalición Gobernante, por mas de 17 años, no ha sido lo suficientemente corajuda como para hacer cumplir la ley, que se supone es igual y pareja para todos los Chilenos, sin importar su raza, sexo o condición.

Como se han dado las cosas en Chile es muy seguro que haya que esperar que los terroristas asesinen a alguna persona para que recién este Gobierno y la justicia hagan lo que tienen que hacer, ni más ni menos que eso.

Cierre Aeropuerto Los Cerrillos

De acuerdo a los artículos de prensa de la época, vamos caminando para el segundo año del cierre del aeródromo Los Cerrillos, en la ciudad de Santiago (Chile).

Yo no soy piloto, me considero un simple pasajero ocasional y como tal he tenido la suerte de conocer algunas ciudades importantes en el extranjero, las que tienen al menos dos aeropuertos, en algunos casos uno para los vuelos locales y otro para las llegadas internacionales o bien mezclas entre llegada de pasajeros y carga. Como sea, ninguna de esas ciudades ha analizado la disparatada posibilidad de quedarse con un solo terminal aéreo. Pero existe un país llamado Chile que si lo hizo, y a pocos días de completar un segundo año desde el cierre de Los Cerrillos, no se visualiza en el corto y mediano plazo un posible reemplazo.

En los medios de comunicación hemos observado reiteradamente como los habitantes de la totalidad de las alternativas propuestas, han rechazado la posibilidad de instalar un aeropuerto importante en su sector, demostrando con ello el alto grado de improvisación y populismo que hubo en la decisión de cerrar “Los Cerrillos”.

En una país tan largo y angosto como lo es Chile, donde los mas variados desastres naturales han interrumpido nuestra principal vía de comunicación (la carretera panamericana), siempre hemos tenido que recurrir a la vía aérea y las autoridades han hecho publicidad del empleo de este tipo de medio de transporte en esas ocasiones; lo que nuestros gobernantes olvidan es que para operar adecuadamente los medios aéreos se necesitan aeropuertos que estén a la altura de la modernidad que decimos vivir, más aún, si los terrenos adecuados escasean debido a lo montañosa que es nuestra nación.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

CONTRIBUCIONES

Como una manera de entender porque debo pagar tanto día a día y mi sueldo no sube en igual modo, encontré este interesante artículo sobre el tema de las Contribuciones en la web http://www.federales.cl/index.php, el cual paso a compartir con Uds.:

Ley de rentas II, discriminatoria e injusta
Jueves, Mayo 5, 2005

Es discriminatoria porque de los 3.100.000 roles habitacionales que existen en Chile, 2.500.000 están exentos por tener un avalúo fiscal menor a $10.800.000 y sólo 600.000 pagan contribuciones. Según la Concertación estas 600.000 familias y pensionados son ricos y, por lo tanto, es justo que paguen este impuesto. No es así. En su inmensa mayoría, estas 600 mil personas son de clase media y pensionados que, luego de una vida de trabajo, han logrado tener una casa propia y un pequeño jardín. Un nuevo reavalúo y, en consecuencia, un nuevo aumento en las contribuciones, como se contempla en esta ley, afectará nuevamente a la clase media y a los pensionados quedando una vez más de manifiesto que ellos no son prioridad.

Veamos la evidencia. La mitad de los 600 mil roles afectados con este impuesto se encuentran concentrados en las siguientes 10 comunas: Las Condes, 82.000; Providencia, 52.000; Viña del Mar, 48.000; Santiago, 32.000; Ñuñoa, 24.000; Vitacura, 23.000; Concepción, 12.500; Antofagasta, 12.500; La Reina,10.500; Temuco,10.200

Las últimas cifras de recaudación indican que estas 600 mil familias y pensionados pagaron durante el año 2001 la cifra de $ 105.000 millones por concepto de contribuciones. Aquí vemos una primera gran discriminación: el 50% del total recaudado a nivel del país por contribuciones de viviendas proviene de estas diez comunas existiendo 345 en el país. No parece justo que tan poca gente aporte un porcentaje tan alto del total recaudado.

Veamos la segunda gran discriminación. ¿Cuál es el destino de estos recursos? ¿Van ellos a financiar los servicios de las comunas donde viven estas 600 mil familias y pensionados? Sorprendentemente ello no ocurre. El 60% de todo lo recaudado por contribuciones de viviendas va al Fondo Común Municipal (FCM) y, en el caso de las comunas de Las Condes, Vitacura, Providencia y Santiago, un 65% va al FCM. O sea, sólo un 35%, en este último caso, se queda en las comunas donde viven quienes pagan este impuesto.

¿Y quiénes reciben el FCM? Se supone que las comunas más pobres. Pero aquí hay algo que no cuadra. De las 345 comunas, 200 (58% del total) podrían calificarse como comunas rurales o agrícolas, y resulta que el 72% de los bienes raíces agrícolas (léase fundos, parcelas y similares) se encuentran exentos del pago de contribuciones. Estas comunas agrícolas reciben importantes aportes del FCM que se pagan con nuestras contribuciones. ¿Son los dueños de fundos, parcelas y similares personas pobres que no pueden pagar impuestos? No todos. Lo que ha ocurrido es que las comunas agrícolas son muchas y por lo tanto hay muchos diputados y senadores dispuestos a defender sus intereses, razón por la cual el 72% de los agricultores no pagan contribuciones. ¿Y por qué pagan nuestros vecinos más del 50% del total de las contribuciones de viviendas recaudadas en el país? Pues, por la razón contraria: porque son pocas comunas sólo diez y por lo tanto tienen pocos diputados y senadores que defiendan sus intereses.

Para decirlo claramente, los agricultores tienen mucho poder político y los vecinos de nuestras comunas, poco. No estamos proponiendo que los agricultores paguen más contribuciones, sino que se estudie la situación socioeconómica de las 600 mil familias y pensionados que hoy pagan contribuciones. De ese estudio se concluirá que ellos no son personas ricas, sino gente de clase media y pensionados que hoy son injustamente discriminados.

Las altas contribuciones que hoy pagan nuestros vecinos y que aumentarán cuando se apruebe Rentas II son inconstitucionales, porque la Constitución de 1980 sólo permite al Estado cobrar impuestos a la renta o ingresos de empresas y personas y, en consecuencia, no permite el cobro de impuestos a la propiedad o al patrimonio. Nuestro constituyente fue sabio al hacer esta distinción porque la propiedad no es siempre un sinónimo de riqueza. Por ejemplo, veamos la situación de los cientos de miles de pensionados que viven en estas diez comunas que aportan el 50% del total recaudado por contribuciones a la vivienda. La gran mayoría de esta gente no es gente rica. Es gente que tiene una casa austera en barrios en que el metro cuadrado de terreno es muy caro, razón por la cual sus casas pagan contribuciones. Si estas mismas casas estuvieran en barrios donde la tierra es más barata, no pagarían contribuciones. Esta es gente que ahorró toda una vida para tener al final de sus días una casa, la que muchas veces deben vender por la imposibilidad de pagar las actuales contribuciones. No es justo.

Si se aprueba esta ley tal como está, otra vez las mismas 600 mil familias y pensionados contribuirán con gran parte de la recaudación de este impuesto para finalmente ser distribuido en el resto del país, donde casi nadie paga contribuciones o pagan montos irrisorios. Respetuosamente solicitamos al Presidente de la República que retire del Congreso el proyecto de Rentas II hasta que no exista un estudio profundo y serio sobre la verdadera situación económica de las 600 mil familias y pensionados afectadas.

Aunque el artículo no es nuevo, no pierde nada de vigencia ni influencia, si pensamos que el año 2008 nos han prometido nuevas y masivas alzas en los servicios básicos y combustible.

lunes, 17 de diciembre de 2007

INFAMIA

Marco Antonio Nuñez, Laura Soto, Fidel Espinoza, Manuel Monsalve, Iván Paredes, Fulvio Rossi, Marcelo Díaz, Alfonso De Urresti y Laura Soto. Estos son los nombres de los parlamentarios de la infamia, que por el sólo hecho de proteger a quien fue su líder espiritual, el ex presidente Lagos, hoy anuncian que van a torpedear el informe que realiza la cámara de diputados respecto al desastre del transantiago.

De sus palabras sólo se desprende una intención de mantenerse en el poder a como de lugar y disculpan toda mala decisión del ex presidente Lagos, y más aún, tratan de justificar su determinación de no votar el mencionado informe culpando a la derecha de querer aprovechar esta oportunidad para “asesinar” la imagen de Lagos.

Al parecer la carta enviada por Lagos, que fue leída en el aniversario del PPD, fue la culminación de una operación bien planificada y preparada para que hoy dichos diputados salgan con este anuncio público, y de esta forma tratar de limpiar la imagen de Lagos.

Una vez más, lamento decirlo, nuestros políticos se mueven por los más bajos y mezquinos intereses, comprobándose con esto que les importan un carajo el sufrimiento de millones de santiaguinos provocado por el ahora desprestigiado transantiago, obra que retrata de cuerpo y alma la forma como se planificaron muchas de las obras públicas durante mandato del ex presidente Lagos.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Negación

Una de las acepciones que tiene la palabra negar es dejar de reconocer algo o no admitir su existencia. Estas ideas se me vienen a la mente al leer las declaraciones del Gobernador de Malleco, Rubén Quilapi, al referirse al ataque realizado a un fundo perteneciente a una empresa Forestal. La prensa, al describir el accionar de los autores del delito, lo denomina como paramilitar, algo que Quilapi rápidamente descarta. Al respecto quisiera mencionar que el carácter de paramilitar no lo da el hecho de llegar a un lugar desfilando a los sones de una banda militar o estar correctamente uniformados; lo que determina su denominación de paramilitar es el modo de accionar, la aparente planificación del ataque, el estudio de las vías de escape y los medios motorizados que la facilitaran , la coordinación en la ejecución, etc. Lo más grave que se puede concluir de esto, es que es muy probable que haya existido un entrenamiento previo, lo que sumado al uso de vestimentas mimetizadas y de armamento lleva a pensar que existió una detallada organización para cometer este tipo de actos. En todo caso no es de extrañar esta política de negación de parte de las autoridades de la concertación, algo a lo que estamos acostumbrados los Chilenos y ante lo cual incluso hemos pedido la capacidad del asombro.