martes, 27 de enero de 2009

CORRUPCIÓN EN INVESTIGACIONES…¿DE QUE NOS EXTRAÑAMOS?

Los casos de corrupción que se han conocido y que afectan nuevamente a personal de la Policía de Investigaciones, sólo sirven para confirmar lo que muchos habitantes de nuestro país ya asumimos como un fenómeno absolutamente extendido en nuestro aparato público.

El trasfondo que hay en la seguidilla de casos que han afectado a policías e integrantes del poder judicial sólo confirma lo que era absolutamente previsible, es decir que la corrupción está mucho más extendida de lo que se cree.

Era cosa de tiempo para que la corrupción tocara a instituciones como Investigaciones o a la Justicia, si se considera lo extendido que está este fenómeno en el ámbito público. Los primeros casos de corrupción, desde el regreso a la democracia, se encuentran en los primeros años de gobierno de la Concertación, partiendo con el desvío de fondos para los afectados por el aluvión de Antofagasta y la erupción del volcán Hudson.

La opinión pública y la ciudadanía ha observado impávida como la corrupción ha tomado ribetes de escándalo, y la actuación de centenares de funcionarios públicos sólo ha servido de aliño para este verdadero escándalo, con casos que han rayado en lo rasca y ridículo, como lo sucedido con la ex subsecretaria de Transporte, Elinett Wolf, quien utilizaba un vehículo del ministerio para un negocio familiar de venta de frambuesas.

Conclusión, mientras los ciudadanos no castiguemos a través del voto a la actual coalición gobernante, por su absoluta desidia y amplia tolerancia a la corrupción, seguiremos siendo testigos como este tipo de lacra se seguirá extendiendo cada vez más y con redes que probablemente abarcan más allá de lo que los ciudadanos comunes y corrientes suponemos.

miércoles, 14 de enero de 2009

133.....¿ES TAN DIFÍCIL LA SOLUCIÓN?

Permanentemente estamos viendo en las noticias como el 133, número de emergencia de Carabineros, es objeto de miles de pitanzas produciendo un colapso en las centrales telefónicas; esta interrupciones han impedido la acción de la policía uniformada para evitar muchos delitos, ya que los denunciantes no han podido comunicarse con el famoso 133.

No soy experto en electrónica o comunicaciones, pero he leído lo suficiente como para entender que la solución es absolutamente posible y ha estado al alcance de la mano de la justicia hace mucho tiempo.

Como además de criticar es importante también proponer soluciones, quiero sugerir como poder asumir una respuesta ante los inconcientes que saturan las centrales telefónicas de Carabineros.

Para los efectos de este post, las llamadas telefónicas por celular que aludo son las famosas pitanzas que afectan el 133.

PRIMERA LLAMADA
Carabineros remite el número a las empresas proveedoras, quienes en un plazo de 48 horas deben proceder a bloquear el número. Para poder restituir el servicio, el usuario deberá cancelar una cantidad equivalente a 1 UF. Si es con plan contratado, en cualquier oficina de la empresa, si es aparato de prepago, con tarjetas que cubran la totalidad del valor de la multa (unas 5 tarjetas de $ 3.000 o 3 de $ 5.000).

SEGUNDA LLAMADA
Se repite el procedimiento anterior, sólo que la multa a aplicar se elevará al triple de la anterior, es decir 3 UF., y el tiempo de bloqueo no deberá ser inferior a las 72 horas.

TERCERA LLAMADA
El número es bloqueado definitivamente y la numeración es recuperada por la empresa correspondiente.

LLAMADA QUE INFORME DE UN HECHO FALSO DE GRAVEDAD Y QUE MOVILICE A PERSONAL HACIA UN LUGAR ESPECÍFICO
A través de los sistemas de triangulación o de búsqueda electrónica, localizar al hechor; si es un menor de edad, hacer recaer la culpabilidad de la falta sobre los padres o tutores legales.

Una realidad para nosotros los Chilenos es que somos hijos del rigor, y las palabras de las autoridades llamando a la cordura no sirven, sobre todo cuando tenemos un pueblo tremendamente inculto e indolente respecto a hechos como los que expresé.

Es posible que lo que propongo no sea lo más adecuado o tal vez muchas personas podrían pensar que se vulneran derechos individuales, pero estimo que cualquier medida que vaya en directo beneficio de proteger la vida de las personas que estén siendo afectadas por delitos o que simplemente necesiten de la presencia de Carabineros, justifican cualquier decisión en el sentido de lo que propongo.

Si el Gobierno es corajudo y se atreve a proteger a la población honesta y decente, extendería la misma medida a Bomberos y los servicios de emergencia de Ambulancias.

Después de todo, aquellas personas que necesitan ser atendidas por Carabineros, Bomberos o Ambulancias ¿no tienen derecho a que se le protejan sus derechos humanos?. Uno de los derechos humanos vitales, en las sociedades actuales, es que los Gobiernos hagan todo lo posible y más con el objeto de cautelar la vida e integridad de sus ciudadanos.

sábado, 3 de enero de 2009

¿CASOS PUNTUALES?



¿Cuántos casos más hacen falta para que las autoridades comiencen a tomar en forma seria este tipo de delitos?