viernes, 29 de febrero de 2008

Escándalo en Educación

La corruptela, un verdadero código del silencio al estilo de la cosa nostra Italiana, la ineficiencia y las presiones políticas entre otros, son las razones de la resolución adoptada por la ministra Provoste en relación con la situación del Seremi Traverso. Es impresionante el total desprecio por el cuidado y buena administración de los fondos públicos (aportados por todos los Chilenos) que demuestra esta Secretaria de Estado.

La Concertación ya ha perdido todo recato y vergüenza en relación a sus actos de corrupción; tenemos una presidenta que sale en la prensa con frasecitas de buena crianza, seguramente sugeridas por algún asesor comunicacional, pero que finalmente no se traducen en hechos. Hasta cuando se escuda la Sra. Bachelet en la actuación de los mandos medios y subalternos. En un país presidencialista como el nuestro, el o la Presidente tiene todas las atribuciones para ordenar la salida de un funcionario público y no necesita de la resolución de un mando inferior.

Por otra parte la Sra. Provoste ya ha demostrado repetidamente su permanente ánimo de protección y ocultamiento de las faltas y delitos que se habrían producido, se autoatribuye la notificación de los mismos y lo más grave, aduce la total aclaración de estos hechos.

A la Concertación ya ni siquiera le preocupa que la Contraloría General de la República indique algo diferente, simplemente se sientan en la diferencia, montan un show comunicacional, de los cuales la Ministra Provoste es experta, y dan su versión desacreditando a todo el resto de Instituciones involucradas en la investigación respectiva.

Ya va siendo hora que los ciudadanos abramos los ojos y empecemos a mostrar nuestra molestia ante tanta corrupción, ineficiencia y robo; no puede ser que al ciudadano común y corriente se le exija u obligue a cumplir todas las leyes, a pagar cuanto impuesto se le ocurre al Gobierno y a aguantar una inflación y alzas provocadas por la poca acción del Gobierno y ellos, los perlas, la saquen limpia ante cualquier acto de corrupción.