miércoles, 26 de diciembre de 2007

CONTRIBUCIONES

Como una manera de entender porque debo pagar tanto día a día y mi sueldo no sube en igual modo, encontré este interesante artículo sobre el tema de las Contribuciones en la web http://www.federales.cl/index.php, el cual paso a compartir con Uds.:

Ley de rentas II, discriminatoria e injusta
Jueves, Mayo 5, 2005

Es discriminatoria porque de los 3.100.000 roles habitacionales que existen en Chile, 2.500.000 están exentos por tener un avalúo fiscal menor a $10.800.000 y sólo 600.000 pagan contribuciones. Según la Concertación estas 600.000 familias y pensionados son ricos y, por lo tanto, es justo que paguen este impuesto. No es así. En su inmensa mayoría, estas 600 mil personas son de clase media y pensionados que, luego de una vida de trabajo, han logrado tener una casa propia y un pequeño jardín. Un nuevo reavalúo y, en consecuencia, un nuevo aumento en las contribuciones, como se contempla en esta ley, afectará nuevamente a la clase media y a los pensionados quedando una vez más de manifiesto que ellos no son prioridad.

Veamos la evidencia. La mitad de los 600 mil roles afectados con este impuesto se encuentran concentrados en las siguientes 10 comunas: Las Condes, 82.000; Providencia, 52.000; Viña del Mar, 48.000; Santiago, 32.000; Ñuñoa, 24.000; Vitacura, 23.000; Concepción, 12.500; Antofagasta, 12.500; La Reina,10.500; Temuco,10.200

Las últimas cifras de recaudación indican que estas 600 mil familias y pensionados pagaron durante el año 2001 la cifra de $ 105.000 millones por concepto de contribuciones. Aquí vemos una primera gran discriminación: el 50% del total recaudado a nivel del país por contribuciones de viviendas proviene de estas diez comunas existiendo 345 en el país. No parece justo que tan poca gente aporte un porcentaje tan alto del total recaudado.

Veamos la segunda gran discriminación. ¿Cuál es el destino de estos recursos? ¿Van ellos a financiar los servicios de las comunas donde viven estas 600 mil familias y pensionados? Sorprendentemente ello no ocurre. El 60% de todo lo recaudado por contribuciones de viviendas va al Fondo Común Municipal (FCM) y, en el caso de las comunas de Las Condes, Vitacura, Providencia y Santiago, un 65% va al FCM. O sea, sólo un 35%, en este último caso, se queda en las comunas donde viven quienes pagan este impuesto.

¿Y quiénes reciben el FCM? Se supone que las comunas más pobres. Pero aquí hay algo que no cuadra. De las 345 comunas, 200 (58% del total) podrían calificarse como comunas rurales o agrícolas, y resulta que el 72% de los bienes raíces agrícolas (léase fundos, parcelas y similares) se encuentran exentos del pago de contribuciones. Estas comunas agrícolas reciben importantes aportes del FCM que se pagan con nuestras contribuciones. ¿Son los dueños de fundos, parcelas y similares personas pobres que no pueden pagar impuestos? No todos. Lo que ha ocurrido es que las comunas agrícolas son muchas y por lo tanto hay muchos diputados y senadores dispuestos a defender sus intereses, razón por la cual el 72% de los agricultores no pagan contribuciones. ¿Y por qué pagan nuestros vecinos más del 50% del total de las contribuciones de viviendas recaudadas en el país? Pues, por la razón contraria: porque son pocas comunas sólo diez y por lo tanto tienen pocos diputados y senadores que defiendan sus intereses.

Para decirlo claramente, los agricultores tienen mucho poder político y los vecinos de nuestras comunas, poco. No estamos proponiendo que los agricultores paguen más contribuciones, sino que se estudie la situación socioeconómica de las 600 mil familias y pensionados que hoy pagan contribuciones. De ese estudio se concluirá que ellos no son personas ricas, sino gente de clase media y pensionados que hoy son injustamente discriminados.

Las altas contribuciones que hoy pagan nuestros vecinos y que aumentarán cuando se apruebe Rentas II son inconstitucionales, porque la Constitución de 1980 sólo permite al Estado cobrar impuestos a la renta o ingresos de empresas y personas y, en consecuencia, no permite el cobro de impuestos a la propiedad o al patrimonio. Nuestro constituyente fue sabio al hacer esta distinción porque la propiedad no es siempre un sinónimo de riqueza. Por ejemplo, veamos la situación de los cientos de miles de pensionados que viven en estas diez comunas que aportan el 50% del total recaudado por contribuciones a la vivienda. La gran mayoría de esta gente no es gente rica. Es gente que tiene una casa austera en barrios en que el metro cuadrado de terreno es muy caro, razón por la cual sus casas pagan contribuciones. Si estas mismas casas estuvieran en barrios donde la tierra es más barata, no pagarían contribuciones. Esta es gente que ahorró toda una vida para tener al final de sus días una casa, la que muchas veces deben vender por la imposibilidad de pagar las actuales contribuciones. No es justo.

Si se aprueba esta ley tal como está, otra vez las mismas 600 mil familias y pensionados contribuirán con gran parte de la recaudación de este impuesto para finalmente ser distribuido en el resto del país, donde casi nadie paga contribuciones o pagan montos irrisorios. Respetuosamente solicitamos al Presidente de la República que retire del Congreso el proyecto de Rentas II hasta que no exista un estudio profundo y serio sobre la verdadera situación económica de las 600 mil familias y pensionados afectadas.

Aunque el artículo no es nuevo, no pierde nada de vigencia ni influencia, si pensamos que el año 2008 nos han prometido nuevas y masivas alzas en los servicios básicos y combustible.

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